Apostasía

Ten presente que al lado nuestro

no llegó el futuro colmado de estrellas,

ni amaneceres fríos abrazándonos a recibir el día.


No hubo fidelidad por siempre, ni planes, ni castillos.

Mucho menos una cálida sonrisa al pie de nuestras almas.


Debí rechazar la adulación en tus palabras

junto al hechizo del negro profundo de tus ojos.


Aun no creo en el dios de tus abuelos,

la inmortalidad del espíritu, el cielo o el infierno.


Tampoco en todo esto que te escribo,

en las canciones de amor o la poesía.


Sólo creo y me importa este momento.

Este momento en que he empezado a recordarte.

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