Poema

(Leonard Cohen)

Escuché acerca de un hombre
quien pronuncia palabras de forma tan hermosa
que con tan sólo mencionar su nombre
todas las mujeres se entregarían a él.

Si me encuentro rendido al lado de tu cuerpo
mientras el silencio como tumores brota de tus labios
es porque escuché a un hombre subir las escaleras
y aclarar su garganta detrás de nuestra puerta.

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Ninguna mujer es mejor que el mar

Osvaldo Sauma

ninguna mujer
es mejor que el mar 
y aun así 
todos los peces caben en su vientre 
toda la historia se resume en su caverna 
todos nuestros delirios se aplacan en sus senos 

ninguna mujer 
es mejor que el mar 
y en todas las ensenadas interiores 
está escrito su nombre 
en todas las galerías del recuerdo 
hay una flor de fuego entre la niebla 
unos besos que se irán a la tumba con nosotros 

ninguna mujer 
es mejor que el mar 
y el furor de su oleaje 
nos lleva a la cima 
o nos hunde en el silencio de la muerte 

ninguna mujer 
es mejor que el mar 
y aun así 
mi faro no deja de buscarla 
entre el nutricio mar de los sargazos

La puesta en el sepulcro

(Carlos Martínez Rivas)

Cuando ya no me quieras.

Cuando ya no me quieras
y no podamos estropear nada
porque nada estará vivo y confiado.

Cuando tú te hayas ido
y yo me haya ido
y los de la música se hayan marchado
y el portón se cierre
(dentro pasan el largo fierro por la argolla
asegurando con la correa el cerrojo,
y soplan los candiles
y las mechas se quedan humeando);

diremos: “Algo se ha perdido.
No mucho. Nunca es mucho. Pero
algo esencial –un culto, un lenguaje,
un rito— está perdido”.

Cuando hayamos dejado de ser esto que somos:
pareja expuesta al dardo,
mal avenida pero bien enlazada,
y nos dispersemos en otros círculos
y nos disipemos en otras charlas;

habrá quien diga: “Aquí dos seres carmesíes
se atraparon. Los vimos
balancearse estremecerse oscilar
retornar a la seguridad
y caer”.

Para entonces, el zumbido del tractor
volverá a oírse desde el fondo del llano.
Las chorejas del guanacaste caerán
con su golpe seco frente al portal.

Pero esos rumores de la vida
nos llegarán por separado,
y otro será tu sol 
y otra luna será mi luna.

Cuando ya no me quieras.

Cuando en la reunión tus ojos
al encontrar los míos ya no digan:
“Aguarda a que termine con esta gente,
pero mi corazón te pertenece”.

Cuando en las sucesivas fases de tu errabunda
búsqueda femenina
ames a otro:
y te descalces delante de otro cetro
y te desveles bajo otra antorcha
y triturada por otros trapiches trasiegues
el poder que yo te trasmití;

pensaré agudamente: “Ya se le agotará.
¡Y entonces vendrá a mí y no le daré más!”

Y así siga por el mundo y a través de los días
rumiándote en el hosco destierro,
granitizándome en la frustración y el orgullo
como un mendigo sobre un pedestal.

Remontando el obstruido pasado
como un sucio canal maloliente en el crepúsculo:
“Aquí estuve brutal.
Ahí comenzó el desierto.
En aquel banco trató de herirme.
Tal día…”

Y así te evoque. Así conjure tu sombra
agujerándola de flaquezas y máculas.

Cuando ya no me quieras
y yo ya no te tema.

Cuando contentadizo, trivial, inadecuado
para la soledad y la amargura
yo mismo haya olvidado –cuando
ya no me quieras— que me quisiste;

garras y mantos
de mujeres: Furias como Pietás,
Erinias disfrazadas de monjas
me depositarán
en la obscura y helada tumba que me busqué.

Love is blind, and that I knew it

 

I had nothing to offer anybody
except my own confusion
Jack Kerouac

While going in a different direction
I’ve met a girl
with a whole world in her eyes

I enjoyed the nice smell of sweet perfume
Like something I must live with every day

We saw stars of many colors
city lights aligned in perfect row,
all along our thin horizon line

Then as it always did
a pain stabbed my heart

I asked her to stop
I begged her to stay

But it was late
No time to rewind

Far too long I’ll miss her
and I’m tired the night
\

Barfly (Charles Bukowski)

Jane, who has been dead for 31 years,
never could have
imagined that I would write a screenplay of our drinking
days together
and
that it would be made into a movie
and
that a beautiful movie star would play her
part.

I can hear Jane now: “A beautiful movie star? oh,
for Christ’s sake!”

Jane, that’s show biz, so go back to sleep, dear, because
no matter how hard they tried they
just couldn’t find anybody exactly like
you.

and neither can
I.

Far Arden (Jim Morrison)

– And so I say to you –

The silk handkerchief
was embroidered in China or Japan
behind the steel curtain
and no one can cross the borderline
w/out proper credentials.

This is to say that
we are all sensate and occasionally sad
and if every partner in crime
were to incorporate promises in his program
the land might end and all our friends
would follow another program.

Who are our friends?

– I know you love me to talk this way –

Are they sullen and slow?
Do they have great desire?
Or are they one of the multitude who…
walk, doubting their impossible regret.

Certainly things happen
and reoccur in continuous promise.

All of us have found a safe niche
where we can store up riches
and talk to our fellows
on the same premise of disaster.

But this will not do.
No, this will never do.
There are continents and shores
which beseech our understanding.

Seldom have we been so slow.
Seldom have we been so far.
My only wish is to see
Far Arden again.

– And this next part will be done
on a woman’s voice –

The truth is on his chest.
The cellular excitement
has totally inspired
our magic veteran.

And now for an old trip.
I’m tired the night.
I want the old forms to
reassert their sexual cool.

My friend is just – you know –
And this morning before I sign off
I would like to tell you about
Texas Radio and the Big Beat.

It moves into the perimeter
of your sacred sincere and dedicated smile
like a calm veteran
of the psychic war.

He was no general
for he was not old.
He was no private
for he could not be sold.

He was only a man
and his dedication
extended to the last degree.
Poor pretentious soldier,
come home.